27 Ene Mujeres con nombre: un proyecto de Aprendizaje-Servicio para celebrar los 200 años de la misión Vedruna

Este curso celebramos los 200 años de la misión Vedruna con una propuesta que mira al pasado… para transformar el presente. “Mujeres con nombre” es un proyecto de centro que quiere descubrir, documentar y dar a conocer la huella de mujeres de La Palma del Condado —conocidas o anónimas— que han sostenido la vida desde distintos ámbitos: educación, cultura, sanidad, servicio social, fe y cuidado de la comunidad.
No se trata solo de “contar historias bonitas”. Queremos aprender con sentido y devolver a nuestro entorno algo valioso: memoria, reconocimiento y gratitud.
¿Qué es exactamente? (ABP+ApS)
Mujeres con nombre se desarrolla como Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y, sobre todo, como Aprendizaje-Servicio (ApS). Es decir: el alumnado investiga y crea, pero lo hace con una finalidad clara: prestar un servicio real a la comunidad.
El ApS une dos cosas que no deberían separarse:
- Aprendizaje (currículo, competencias, rigor, evaluación)
- Servicio (necesidad real, utilidad social, devolución pública)
En nuestro caso, el servicio será rescatar y difundir historias y valores encarnados en mujeres del pueblo, conectando escuela y entorno.
¿Qué servicio vamos a prestar a La Palma del Condado?
El alumnado elaborará productos culturales y comunicativos que permitan poner nombre, voz y reconocimiento a esas mujeres: relatos biográficos, entrevistas, cápsulas audiovisuales, podcasts o piezas para exposición (según etapas). El objetivo es que ese legado se convierta en patrimonio compartido, accesible y vivo.
Este enfoque conecta con los principios de la educación patrimonial: aprender desde lo cercano, valorar la identidad local, crear vínculos intergeneracionales y trabajar en relación con instituciones, asociaciones y familias.
¿Cómo lo hacemos?
El proyecto se desarrolla a lo largo de un mes, con organización interdisciplinar y metodología activa: búsqueda de información, entrevistas, contraste de fuentes, escritura y producción de materiales. Habrá trabajo cooperativo, roles, tiempos de revisión y también momentos de reflexión (antes, durante y al final), porque aprender bien no es solo hacer: es comprender lo que se aprende y para qué sirve.
Además, el proyecto se construye en red: la escuela sale a escuchar y la comunidad entra a aportar. Esa colaboración es clave para que el servicio sea auténtico.
Una idea importante.
Aprender así no resta: reorganiza el aprendizaje para que sea más significativo. El alumnado trabaja contenidos curriculares con propósito, mejora su competencia comunicativa, pensamiento crítico y trabajo en equipo. Cuando lo que se hace tiene destinatarios reales, aumenta la implicación y la calidad. Y al conectar con el entorno y su patrimonio, el aprendizaje se entiende mejor, se recuerda más y deja huella.
Arrancamos con un vídeo de motivación
Comenzaremos con un vídeo de motivación que nos pondrá “en modo proyecto” desde el primer día y nos ayudará a entender el sentido común de todo lo que vamos a vivir.